Va a pasar. Contás el estante y hay 9 donde el sistema dice 12. La reacción natural es corregir el saldo y seguir — y es justo lo que conviene no hacer primero, porque el recuento reemplaza el número y con eso se borra la única pista de qué pasó.
Antes de corregir, mirá la historia.
Dónde está

En el catálogo, al lado del saldo de cada producto hay un reloj. Está separado del saldo a propósito: tocar el número abre la corrección, tocar el reloj abre la explicación. Son dos cosas opuestas y la primera borra lo que la segunda muestra.
Lo que muestra

Un renglón por movimiento, del más nuevo al más viejo, con cinco datos:
- Cuándo — la fecha y la hora, en la hora de tu local.
- Motivo — de qué se trata, con su color.
- Cambio — cuánto sumó o restó.
- Quedó — el saldo que dejó ese movimiento. Es el que permite reconstruir la cuenta hacia atrás sin recalcular nada.
- Quién — el usuario que lo hizo.
Los cinco motivos posibles:
| Motivo | Qué pasó |
|---|---|
| Venta | se cobró en el mostrador, en la web o por WhatsApp. Resta. |
| Devolución | se canceló un pedido o se sacó un renglón. Suma de vuelta. |
| Ingreso | llegó mercadería. Suma. |
| Recuento | alguien contó y reemplazó el saldo. Puede sumar o restar mucho de golpe. |
| Ajuste | una corrección puntual: se rompió, apareció, estaba mal cargado. |
El renglón de Recuento es el que suele explicar la diferencia grande: si alguien contó y puso 24 donde había 265, ahí está, con la fecha y el nombre.
El comprobante que lo originó

Cuando el movimiento vino de una factura cargada, el historial la nombra: proveedor y número de comprobante. Desde ahí se llega a el ingreso completo para ver los otros renglones que entraron con el mismo papel — que es casi siempre la pregunta siguiente.
Se lee, no se edita
No hay forma de cambiar ni borrar un movimiento, y es a propósito: cada uno guarda el saldo que dejó, así que tocar uno viejo dejaría a todos los de arriba mintiendo. La historia se corrige agregando — un ajuste o un recuento, que quedan anotados como lo que son.
Eso es lo que hace que el número de hoy se pueda defender: no es un dato suelto, es el resultado de una lista que se puede leer.
Para qué sirve en la práctica
Tres usos reales:
- Una diferencia de inventario. Antes de recontar, ver si hubo una venta rara, un ingreso duplicado o un ajuste de alguien del local.
- Un ingreso cargado dos veces. Se ve enseguida: dos movimientos de ingreso con la misma cantidad y el mismo comprobante. Se deshace desde la pantalla de ingresos.
- Un producto que se vende más de lo que parece. El historial te dice a qué ritmo sale, que es el dato con el que se pone bien un stock mínimo.