Un paquete de galletitas es una unidad: entra, sale, se cuenta. Medio kilo de queso no. Ahí no hay "una": hay un precio por kilo y una balanza que dice cuánto pesó lo que cortaste.
El sistema maneja las dos cosas, pero hay que decirle cuál es cuál. Un producto por kilo cargado como unidad se cobra mal todos los días.
Un producto se vende por unidad o por peso
Abrí el producto en el catálogo y bajá hasta "Se vende por". Son tres opciones: Unidad, Kilo y Litro.

Y acá está lo que hay que entender: al elegir Kilo, el precio de arriba cambia de significado. Ya no es lo que sale el producto: es lo que sale un kilo de ese producto. El queso del ejemplo está a $12.500 el kilo, y nadie va a comprar un kilo de queso.
Litro es lo mismo para lo que se vende suelto en volumen: vino a granel, aceite, lavandina.
Si el selector no te aparece, es porque tu rubro no vende por peso. Está en almacenes y autoservicios, no en kioscos: un kiosco vende todo por unidad y la pregunta no tendría una segunda respuesta. Se cambia en Ajustes, en el rubro del comercio.
Fijate que el saldo de stock dice 2,900 y no 3: en un producto por kilo el stock también es fraccionado. Te quedan 2,9 kilos.
En el mostrador, buscá el producto
El mostrador de un almacén arranca vacío, esperando el lector. No te muestra el catálogo entero porque en una venta normal no lo necesitás: escaneás y el producto entra solo.

Pero el queso no tiene código de barras — lo cortás vos. Para esos escribís el nombre y aparece.

Con dos o tres letras alcanza. No hace falta que escribas el nombre completo ni que respetes las mayúsculas.
El teclado de peso
Al tocar un producto por kilo no se agrega uno: se abre el teclado. Es la diferencia con cualquier otro producto del catálogo.

El número que tecleás son gramos, no kilos. Es la única cosa de esta pantalla que conviene tener clara: si la balanza dice 0,750 kg, acá ponés 750. Abajo del número, chiquito, te lo confirma: 0,750 kg · $9.375. Si ese renglón dice algo raro, mirá el número grande antes de agregar.
Los cinco botones de arriba —100 g, 200 g, 250 g, 500 g, 1 kg— son los cortes que más se piden, para no tipear.

Cuando el cliente pide por plata
"Dame $1.000 de queso" es un pedido normal y el sistema lo resuelve al revés. Tocá Por importe y escribí el monto.

Ahora el número grande son pesos y lo que calcula el sistema es el peso: 0,080 kg. Vos cortás esos 80 gramos y listo. Nadie tiene que dividir nada.
Cómo queda en el ticket
El renglón del carrito no dice "1 queso": dice el peso, el precio por kilo y el total.

Eso es lo que se imprime en el ticket y lo que queda en el historial de ventas. Y el stock descuenta ese peso: si vendiste 80 gramos, el saldo baja 0,080, no 1.
Si te equivocaste en el peso, tocá el renglón del carrito antes de cobrar: se reabre el teclado y el número que pongas reemplaza al anterior, no se suma. Es más rápido que borrar la línea y empezar de nuevo.