Una remera con talles S, M, L y XL en negro, blanco y gris son doce cosas distintas. Doce saldos de stock, doce etiquetas, doce cosas que se pueden agotar por separado. Un cliente no compra "una remera": compra la M negra, y si no está, no la reemplaza la M blanca.
Pero cargarlas como doce productos es inmanejable: cuando sube el precio hay que tocar doce fichas, y en la pantalla de venta te aparecen doce renglones casi idénticos.
La grilla resuelve las dos cosas. Cargás una prenda y declarás sus ejes; el sistema genera las combinaciones solo.
Abrí la prenda y buscá "Talles y colores"
Entrá al catálogo, tocá la prenda y bajá dentro de la ficha hasta el recuadro violeta. Ahí viven los ejes.
Un eje es una característica que tiene varios valores. Tiene dos campos: el nombre y los valores separados por coma, tal cual los dirías en voz alta.

En el ejemplo hay dos ejes: Talle con S, M, L, XL y Color con Negro, Blanco, Gris. Podés poner hasta tres — talle, color y por ejemplo estampa — pero con dos se cubre casi todo el rubro.
No hace falta que los valores sean talles ni colores de verdad: si vendés bijouterie y lo que cambia es el largo de la cadena, el eje se llama Largo y los valores son 40 cm, 45 cm, 50 cm.
Generá las combinaciones
Con los ejes cargados, tocá Generar combinaciones. Al lado del botón te dice cuántas van a salir antes de apretarlo.

Cuatro talles por tres colores son doce. El sistema arma esas doce y a cada una le pone su nombre (M / Negro) y su código propio (REMERA-NEGR-M).
El precio lo maneja la prenda, no la combinación. Todas valen lo mismo, así que cuando aumentás, aumentás una vez. Es justamente para eso que no se cargan como doce productos.
Lo que queda armado
Debajo aparece la lista de las doce, cada una con su código y su saldo.

Fijate que la S negra está en rojo, en cero. Ese es el dato que la grilla existe para darte: no te quedaste sin remeras, te quedaste sin esa. Es lo que mirás antes de hacer un pedido al proveedor.
Si más adelante sacás un valor de un eje —dejás de traer el gris, por ejemplo— las combinaciones que tengan stock o ventas no se borran: pasan a una lista aparte, en ámbar, que dice "sobrantes". Es a propósito. Si desaparecieran, el stock de la prenda dejaría de cerrar y las ventas viejas quedarían colgadas de un producto que ya no existe.
Cargá el stock de a una percha
El botón Cargar stock, arriba de la lista, abre la grilla de verdad.

Se abre una tabla con los talles en las filas y los colores en las columnas: el mismo orden en que están colgadas las prendas en la percha. Recorrés y anotás.

Una celda vacía no es cero. Si dejás una en blanco, esa combinación no se toca. Sirve para contar media percha hoy y la otra media mañana sin poner en cero lo que todavía no miraste.
Los tres modos, y cuándo usar cada uno
Arriba del todo hay tres botones, y no hacen lo mismo:

- Recuento — contaste la percha. El número que ponés pasa a ser el saldo. Es el de fin de temporada.
- Ingreso — llegó el proveedor. Lo que cargás se suma a lo que había. Es el de todas las semanas.
- Ajuste — se rompió, se perdió o te equivocaste antes. Suma o resta lo que pongas, y acepta negativos.
Elegir mal no rompe nada, pero deja el número equivocado: cargar una entrega de 10 unidades en modo Recuento borra las 40 que tenías y te deja 10.
Cómo se vende
En el mostrador la prenda es un solo botón. Al tocarlo se abre la grilla y elegís la combinación con un dedo.

El número que ves en cada celda es lo que queda. En rojo no hay stock, pero podés vender igual: el sistema no te frena. Si la prenda está en tu mano y el sistema dice cero, el que está mal es el sistema, y frenar la venta con el cliente enfrente es la forma más rápida de que dejes de usarlo. El saldo queda en negativo y lo corregís con un recuento cuando puedas.
Esa venta descuenta de la combinación exacta. Por eso la grilla vale la pena: al final de la temporada sabés que se te agotó la M negra y que te sobraron seis XL grises.