La caja es el resumen de tu día
Cerrar la caja no es un trámite: es el momento en que sabés si la plata que hay en el cajón es la que tendría que haber. Y si no lo es, cuánto falta y por qué.
Todo lo que cobrás durante el día —salón, mostrador, delivery— se va sumando solo al turno abierto. Vos abrís a la mañana, cerrás a la noche, y en el medio no tenés que anotar nada.

Abrí con la plata del vuelto
Lo primero del día es Abrir Caja. Sólo pide una cosa: el fondo inicial, que es la plata que dejás en el cajón para dar cambio.
Ese número importa porque al cerrar se descuenta: lo que se compara contra el efectivo contado es fondo + ventas en efectivo, no las ventas solas.

Los cuatro números del turno
Con la caja abierta tenés arriba lo único que hace falta mirar durante el servicio:
- Fondo inicial: con cuánto arrancaste.
- Efectivo esperado: cuánto debería haber en el cajón ahora mismo.
- Total ventas: todo lo cobrado, por cualquier medio.
- Pedidos: cuántas ventas van.

Cada cobro entra por su medio de pago
Abajo se separa lo cobrado en efectivo, tarjeta, transferencia y otros. Es la parte que más se usa: el efectivo es lo único que vas a contar a mano, y el resto tiene que coincidir con lo que te liquide el banco.

Anotá la plata que entra o sale por fuera de las ventas
Le pagaste al del carbón, sacaste plata para una compra, entró un adelanto. Eso no es una venta pero sí cambia lo que hay en el cajón: va como movimiento manual, con motivo.
Si no lo cargás, al cerrar te va a faltar ese dinero y no vas a saber por qué. Es la causa número uno de un arqueo que no cuadra.

Contá el efectivo y cerrá
Al final del turno, Cerrar Caja. Arriba te muestra el resumen del sistema —fondo, ventas en efectivo y movimientos— y abajo hay un solo campo: el efectivo que contaste.
Contá el cajón primero y después escribí el número. No al revés.

Si no cuadra, explicá por qué
Apenas escribís el monto aparece la diferencia. Si sobra se pinta de azul, si falta de rojo, y en ese caso el motivo es obligatorio: no te deja confirmar sin escribirlo.
No es burocracia. Un faltante sin explicación al mes siguiente es un faltante que nadie puede investigar.
Después de confirmar, el cierre no se puede corregir. Contá dos veces antes de apretar.

Todos tus cierres quedan guardados
Abajo está el historial: cada turno con su horario, quién lo abrió y quién lo cerró, el total y la diferencia.
Eso último es lo que lo hace útil para un local con empleados: no queda registrado sólo que faltaron $600, queda registrado en el turno de quién.

Entrá al detalle de cualquier turno
Tocando una fila se abre el turno completo: los indicadores de ese día, los movimientos que se cargaron y las notas que dejó quien cerró.
Y con el ícono de descarga te bajás la planilla, que es lo que suele pedir el contador.

Cerrar sin ver lo que se espera
Hay una vuelta más, y es la que sirve cuando la caja la cierra un empleado. Con el arqueo a ciegas activado, la pantalla de cierre no muestra el efectivo esperado: quien cuenta declara lo que contó, sin saber a qué número tenía que llegar.
El resultado lo ve al confirmar, y el turno queda marcado en el historial con la etiqueta Arqueo ciego.

Dónde se activa
El interruptor está en Ajustes → General, en la tarjeta Caja. Lo prendés una vez y vale para todos los cierres desde ese momento.
