Es la pantalla en la que vas a pasar el día. Reemplaza a la calculadora y al anotador: registra la venta, descuenta el stock, calcula el vuelto y va sumando la caja del día.
La pantalla

Tres zonas y nada más:
- Arriba, el buscador. Escribís parte del nombre o apoyás el lector. No hace falta acertar el nombre completo:
teflonalcanza para encontrar la cinta. - En el medio, tus productos por categoría, con el precio y —cuando el producto controla stock— el saldo en rojo si está por faltar.
- A la derecha, el pedido que se está armando, con el total abajo.
Arriba a la derecha ves cuánto vendiste hoy, que es el número que uno quiere mirar sin abrir un reporte.
Armar el pedido

Tocás el producto y entra al pedido. Si el cliente lleva tres, tocás tres veces o usás el +. Cada renglón se puede sacar sin deshacer el resto.
El total se recalcula solo. Si te equivocaste con todo, Limpiar vacía el pedido y arrancás de nuevo.
Cobrar

Procesar venta abre el cobro. Elegís cómo te pagan y, si es en efectivo, escribís con cuánto te pagan: el vuelto lo calcula el sistema. Es la cuenta que más se hace mal a las siete de la tarde con gente esperando.
Al confirmar pasan tres cosas de una:
- La venta queda registrada y suma a la caja del día.
- El stock de cada producto baja en el momento, sin un segundo paso y sin que haya que acordarse.
- Si tenés impresora térmica, sale el ticket.
Al cliente de siempre le podés fiar
Este rubro lleva cuenta corriente: el albañil que viene todas las semanas, la obra que se lleva material y paga a fin de mes. En el cobro, en lugar de un medio de pago elegís el cliente y la venta queda en su cuenta, con su límite.
No es una libreta digital: la venta se registra igual, el stock baja igual, y lo que queda pendiente es sólo el cobro.
Lo que este mostrador no hace
- No pesa. Todo se vende por unidad; no hay teclado de balanza.
- No te frena si el stock está en cero. Vende igual y deja el saldo en negativo, porque un número mal cargado no puede impedirte cobrarle a alguien que está adelante. El negativo es información: te dice que ahí hay algo que contar.
Después de vender un rato, el lugar donde eso se vuelve útil es el control de stock.