Un código por mesa, y el pedido llega solo
El QR es lo que conecta la mesa de tu salón con tu carta. El cliente apunta la cámara, se le abre tu carta en el teléfono, y cuando pide, el pedido te llega ya sabiendo de qué mesa es. Nadie tiene que preguntar ni anotar el número.
Por eso conviene que cada mesa tenga el suyo, y no uno solo pegado en la puerta.

Dónde están tus códigos
Andá a Mesas & QR y pasá a la vista de Lista. Ahí está cada mesa con su propio código dibujado, listo para mirar o imprimir.
Los códigos ya existen: se crearon solos junto con las mesas. No hay que generarlos ni pedirlos.

Ponele el nombre de tu local
Antes de imprimir, apretá Diseño QR. Es lo que convierte un código pelado en un cartelito que se entiende.
Son tres textos: el nombre de tu local, un subtítulo corto que invita a usarlo y una instrucción al pie. Y dos interruptores para mostrar el código de la mesa y su nombre, que es lo que le permite a un mozo saber de un vistazo cuál es cuál.

Mirá cómo va quedando
A la derecha tenés la vista previa, y se actualiza mientras escribís. Es exactamente lo que se va a imprimir.
Un consejo: el subtítulo tiene que decirle al cliente qué gana escaneando ("Escaneá y pedí desde tu mesa"), no explicar qué es un QR. Eso ya lo sabe.

Imprimí toda la sala de una vez
Con el diseño guardado, apretá Imprimir QR. Se arma una hoja A4 con todas tus mesas, tres por fila, cada una con su cartelito completo.
Desde ahí, el botón Imprimir / PDF abre el diálogo del navegador: podés mandarlo a la impresora o guardarlo como PDF para llevarlo a una imprenta.
No hay un botón de "descargar el QR" como imagen suelta, y no hace falta: guardar la hoja como PDF desde el navegador es lo que usa todo el mundo para llevarla a imprimir.

Recortá por las líneas punteadas
Cada tarjeta viene con su borde punteado: es por donde cortar. Quedan cuadraditas, del tamaño justo para un portamenú o para plastificar.
Si sólo necesitás reimprimir una —se manchó, se despegó— entrá al diseño de esa mesa y usá Imprimir esta mesa: sale la hoja con esa sola.

Si no tenés mesas, usá el código del local
Un kiosco, una rotisería o un local de mostrador no necesitan un código por mesa: necesitan uno solo, grande, para pegar en la vidriera o al lado de la caja.
Ese es el QR del menú: apunta a tu carta sin mesa asociada. Se imprime en una hoja entera y trae la dirección web escrita abajo, para el que prefiera tipearla.

Si un código se te fue de las manos
Alguien le sacó una foto al QR y lo comparte por fuera del local. Para eso está Cambiar código en el menú de la mesa: genera uno nuevo y el anterior deja de servir.
Ojo con qué significa "deja de servir": el código viejo sigue abriendo tu carta, pero deja de identificar la mesa. No rompe nada para el cliente que lo escanee, aunque los carteles impresos de esa mesa quedan desactualizados y hay que reimprimirlos.
