Que la carta se vea tuya
Cuando creás tu cuenta, la carta arranca con una foto genérica del rubro y tu nombre escrito arriba. Funciona, pero es la carta de cualquiera.
Con dos cosas eso cambia por completo: tu logo y tu foto de portada. No hace falta que sepas diseñar ni que contrates a nadie: son dos archivos y un par de clics.

Dónde se configura
Todo está en un solo lugar. Andá a Menú y apretá Diseñar carta. Arriba de todo, antes de los estilos, vas a ver la tarjeta Tu marca.
A la izquierda va el logo, a la derecha la foto de portada. Nada de esto tiene botón de guardar: cada cambio se aplica solo, al instante.

Subí tu logo
Hacé clic en el recuadro punteado y elegí el archivo, o arrastralo encima.
Sirve PNG, JPG o WEBP, hasta 5 MB. Si tenés el logo en PNG con fondo transparente, usá ese: se apoya sobre el color de la carta sin quedar dentro de un recuadro blanco.
Un consejo que vale más que cualquier configuración: usá el logo cuadrado o casi cuadrado, no la versión larga y finita del cartel. En un teléfono, un logo muy apaisado entra tan chico que no se lee.

Elegí dónde se ve
Apenas lo subís, el logo se ubica centrado arriba del nombre. Es lo que le queda bien a la mayoría, pero tenés cuatro opciones y podés probarlas todas: el cambio se ve al toque.
Centro es el clásico: logo arriba, nombre abajo. Da la sensación de tapa de carta.

Izquierda lo pone en línea con el nombre, del lado que se lee primero. Ocupa menos alto, así que el cliente llega antes a los productos.

Derecha es la misma idea, del otro lado. Suele quedar mejor cuando el logo es más ancho que alto.

Al pie aparece siempre
La cuarta opción es Solo al pie, y conviene entender qué hace: saca el logo de la cabecera, no lo borra.
Es que el logo aparece siempre, chiquito, al final de la carta, al lado de tus horarios y tu dirección. Es el cierre de marca, y está ahí elijas lo que elijas arriba. Si tenés una foto de portada muy linda y no querés competirle, esta es la opción.

Cambiá la foto de portada
La foto grande de arriba también es tuya para cambiar. Apretá Cambiar foto y vas a poder subir una propia o buscar entre fotos gratuitas.
Si tenés una foto real de tu local o de tus platos, usala: rinde más que cualquier foto de banco, porque es la tuya.
Algunos estilos de carta no muestran la portada — la reemplazan por su propio diseño. Si la cambiás y no la ves, probá con otro estilo.

Probá los estilos con tu logo puesto
Abajo, en Elegí el estilo de tu carta, cada miniatura es tu carta de verdad, con tu logo y tu portada ya aplicados. No son ejemplos: es lo que va a ver tu cliente.
Recorrelas y quedate con la que mejor le siente a tu logo. Un logo oscuro luce distinto sobre un estilo claro que sobre uno negro.

El atajo del primer día
Si recién creaste tu cuenta, no hace falta que busques nada. En la pantalla de inicio, entre los primeros pasos, tenés Subí tu logo: elegís el archivo ahí mismo, sin entrar a ninguna otra pantalla.
Una vez cargado, esa misma tarjeta te lleva al diseñador para elegir dónde se ve.

También sale en la carta impresa
Lo último, que es gratis y suele pasar desapercibido: el logo se imprime.
Si usás Imprimir menú para tener la carta en papel sobre la mesa, sale con tu logo en la cabecera, en los tres formatos (hoja completa, tríptico y cuadríptico). No hay que configurar nada aparte.
