En un kiosco la venta dura veinte segundos y hay tres personas esperando. Todo lo que sume un toque de más se abandona en la primera semana.
Esta guía es la venta completa. El escaneo tiene su propia guía —el lector y el padrón— porque es la mitad del trabajo y merece el detalle; acá está el resto: armar el ticket, el descuento y el cobro.
Lo que no tiene código se busca por nombre

Con dos o tres letras alcanza. Es lo que vas a usar para lo suelto —el caramelo por unidad, lo que sacás de una caja— y para cuando el código no lee.
El cursor ya está en el buscador cuando entrás: no hace falta hacer clic antes de escribir.
El ticket se arma solo

Cada producto que tocás se suma al pedido de la derecha. Si el cliente lleva dos, tocás el producto dos veces o usás el + del renglón — lo que te quede más cerca.
El - baja, y Limpiar borra el pedido entero. Eso último está en rojo y arriba a propósito: cuando alguien se arrepiente de todo, es el único botón que buscás.
Cobrar

Procesar venta abre el cobro con el resumen a la izquierda y los medios a la derecha: efectivo, tarjeta o transferencia.
Es el momento de mirar el resumen. Es más rápido corregir acá que anular una venta después.
El descuento, cuando hace falta

Se aplica sobre el total y queda registrado en la venta, así que a fin de mes sabés cuánto resignaste. Sirve para el redondeo de siempre —"dejalo en $7.000"— sin tener que tocar el precio del producto.
El vuelto lo calcula el sistema

Esta es la parte que más errores evita. Elegís Efectivo y ponés lo que te dio el cliente: los botones de $1.000, $2.000, $10.000 y $20.000 son los billetes que se usan, y Exacto es cuando paga justo.
El vuelto aparece en verde antes de confirmar. No hay que restar de cabeza con tres personas mirando, que es donde se pierde plata todos los días.
Con tarjeta o transferencia no pide nada más: tocás y cobrás.
Todo va a la caja del turno
Cada venta cobrada entra a la caja del día. Arriba a la derecha del mostrador ves el contador de ventas y total de hoy, que se actualiza solo.
Al cerrar el turno, el arqueo ya tiene todo cargado: no hay que anotar nada aparte. Cómo se abre y se cierra está en Cómo abrir la caja y cerrar el turno.
Si el stock de un producto está en cero, se vende igual. El sistema no te frena: si el producto está en tu mano, el que está mal es el número. El saldo queda en negativo y lo corregís con un recuento cuando puedas — ver Cómo controlar el stock.