Por qué conviene instalarla
TapSit funciona en el navegador, pero si la instalás pasa a comportarse como cualquier programa de tu computadora: tiene su ícono, se abre sin barra de direcciones y no hay que escribir ninguna dirección para entrar.
Y hay algo que sólo funciona instalada o con la pestaña ya abierta: si se corta internet, el mostrador sigue cobrando. Las ventas quedan guardadas en la máquina y se sincronizan solas cuando vuelve la conexión.
No ocupa casi nada ni instala nada raro: es la misma TapSit que ya usás, con una puerta propia.
Instalar desde el mostrador
Arriba de la pantalla de Venta mostrador aparece una franja con el botón Instalar ahora. Es el camino más corto: un clic y listo.
También tenés el botón Instalar en la barra de arriba, al lado del ícono de pantalla completa. Los dos hacen lo mismo.

Cuando el navegador te pregunte, confirmá. Si te ofrece "Crear acceso directo en el escritorio", dejalo tildado: eso es lo que hace aparecer el ícono directamente en tu escritorio.
Instalar desde Ajustes
Si cerraste la franja del mostrador, o preferís hacerlo con calma, andá a Ajustes → General. Arriba de todo hay una tarjeta que dice La app en esta computadora.
Esa tarjeta no desaparece nunca, aunque ya la tengas instalada. Es a donde tenés que volver si algún día borrás el ícono sin querer.

En Windows: dónde queda el ícono
Al terminar la instalación, TapSit queda siempre en el menú Inicio. Escribí "TapSit" ahí y va a aparecer.
Para tenerlo también en el escritorio, cualquiera de estas dos:
- Arrastralo: buscalo en el menú Inicio y arrastrá el ícono al escritorio.
- Clic derecho sobre TapSit en el menú Inicio → Anclar a Inicio, o Más → Anclar a la barra de tareas si querés tenerlo siempre a mano abajo.
Si además querés que se abra sola cuando prendés la computadora, en Edge el diálogo de instalación te ofrece "Abrir automáticamente al iniciar sesión". Para un mostrador que abre todos los días a la misma hora, vale la pena.
En Mac: queda en Aplicaciones
En una Mac el ícono no va al Escritorio: TapSit se instala en la carpeta Aplicaciones y aparece en el Launchpad, junto al resto de tus programas.
Para tenerlo siempre visible, abrilo una vez y después hacé clic derecho sobre su ícono en el Dock → Opciones → Mantener en el Dock.
En Linux: en el menú de aplicaciones
TapSit queda como una aplicación más en el menú de tu escritorio (Actividades en GNOME, el menú de aplicaciones en KDE o XFCE). Buscala por nombre.
Según el escritorio que uses, vas a poder arrastrarla al escritorio o marcarla como favorita para que quede fija en la barra lateral.
Si ya la instalaste y no encontrás el ícono
Pasa: se instala, queda en el menú Inicio y uno esperaba verla en el escritorio. Se arregla en tres pasos, sin volver a instalar nada.
En Ajustes → General, abrí ¿Querés el ícono en el escritorio? y ahí tenés las instrucciones con un botón para copiar la dirección que hace falta.

El paso que confunde a todos es el primero: chrome://apps no se puede abrir con un clic. Los navegadores no permiten que una página te lleve a ese tipo de dirección, así que hay que copiarla y pegarla en la barra a mano. El botón de la tarjeta te la copia.
Una vez en esa lista: clic derecho sobre TapSit → Crear acceso directo… → tildá "Escritorio". En Edge la dirección es edge://apps.
Clic derecho en el ícono: atajos a lo que usás todos los días
Con la app instalada, si hacés clic derecho sobre su ícono (en la barra de tareas de Windows, o manteniéndolo apretado en el celular) te aparecen atajos directos: Venta mostrador, Caja del día, Todos los pedidos y Carta y productos.
Abrir la caja a la mañana pasa a ser un clic derecho, sin entrar al panel primero. Los atajos se arman según cómo trabaja tu comercio: si atendés mesas vas a ver Mesas en lugar de mostrador.
Cada computadora tiene su propio ícono
La instalación es de esa máquina, no de tu cuenta. Si querés tenerla también en la computadora del depósito o en la tablet del salón, entrá al panel desde ahí y repetí estos pasos.
En el celular es igual de simple: abrí el panel en Chrome y elegí Agregar a la pantalla de inicio. En iPhone, el botón Compartir y después Agregar a pantalla de inicio.
Si cerrás sesión, no necesitás acordarte la contraseña
La app instalada no te desloguea sola: podés cerrarla y abrirla mil veces que sigue adentro. Sólo salís si tocás Cerrar sesión vos mismo.
Si eso pasa y no te acordás la clave, en la pantalla de ingreso tenés dos caminos con el mismo peso: usuario y contraseña, o Enviarme un enlace para entrar. Ponés tu correo, te llega un mail, tocás el botón y entrás — sin recordar nada.