Lo primero que tu cliente busca
Antes de mirar los precios, quien encuentra tu local quiere saber dos cosas: si estás abierto y dónde estás. Son las dos preguntas que llegan por teléfono todo el día.
Cargados una vez, los horarios y la dirección quedan al pie de tu carta digital, y también los usan los buscadores para mostrar tu negocio como abierto o cerrado.

Dónde se configura
Todo está en Ajustes → General: los datos del local a la izquierda, los horarios abajo, y el QR de tu carta a la derecha.
Es la pantalla que conviene completar el primer día y no volver a tocar. Al final de la página hay un solo botón de guardar para todo.

Prendé los días que abrís
Cada día tiene su interruptor. Apagado dice Cerrado y no pide horarios; prendido, se cargan la hora de apertura y la de cierre.
Si cerrás un día fijo por semana —el clásico lunes— dejalo apagado y ya está: se muestra como cerrado en la carta sin que tengas que aclarar nada.

Turno partido: mediodía y noche
Si abrís al mediodía, cerrás a la tarde y volvés a abrir a la noche, ese día lleva dos rangos. El botón + Rango agrega el segundo.
Cargar un solo tramo de 12:00 a 00:00 sería más rápido, pero le estarías diciendo a tu cliente que a las cinco de la tarde puede venir.
El cierre después de medianoche se escribe tal cual: de
20:00a02:00. No hace falta partirlo en dos días.

Poné bien la zona horaria
Es el ajuste que nadie mira y el que descuadra todo. De la zona horaria dependen la hora que figura en cada pedido, el corte de la caja del día y los números de tus métricas.
Si está mal, los pedidos de la noche pueden aparecer contados en el día siguiente.

Completá la dirección y el teléfono
La dirección, el teléfono, el email y el Instagram salen al pie de tu carta. El teléfono es el que tu cliente va a tocar desde el celular para llamarte.
En un delivery la dirección importa el doble: es lo que responde "¿me llega a mi zona?" antes de que alguien pregunte.

Elegí qué se ve en la carta
No todo lo que cargás tiene que salir publicado. Con las casillas de Información visible decidís qué se muestra: los horarios, la dirección, el teléfono, el email y la red social, cada uno por separado.
Un local que no atiende al público en su dirección, por ejemplo, carga la dirección para sus propios comprobantes y la deja sin publicar.

Así lo ve tu cliente
Al pie de la carta queda la semana completa, con los días cerrados marcados. Es la misma información que cargaste, sin que tengas que escribirla en ningún otro lado.

Si cerrás por unos días
Para las vacaciones o una refacción hay algo más directo que apagar los siete días: el interruptor Publicar mi carta, en la misma pantalla.
Apagado, el link y el QR dejan de mostrar la carta. Cuando volvés, lo prendés y todo sigue como estaba: no se pierde ni el menú, ni los precios, ni los códigos QR impresos en las mesas.
