Los productos envasados llegan con foto puesta: los escaneás y el padrón te los trae con nombre y foto. Lo que se corta por peso, no. El queso, el fiambre, el pan y la fruta no tienen código de barras ni figuran en ningún padrón, así que la foto de esos productos —justo los que te diferencian del supermercado— la ponés vos.
Dónde se ve la foto

En el mostrador, cuando buscás por nombre en vez de escanear — que es exactamente lo que hacés con lo que se pesa. El selector marcado, arriba a la derecha, cambia entre lista y tarjetas: con tarjetas cada resultado aparece con su foto, y "Queso Cremoso" deja de parecerse a "Queso Port Salut" en la pantalla.

Y en la carta pública, la del QR, la que mandás por WhatsApp. Fijate que ahí el precio del queso sale por kilo: la foto y el /kg juntos son lo que hace que el cliente entienda qué está pidiendo.
Poner la foto de un producto

En Catálogo y productos, cada producto tiene un cuadradito a la izquierda del nombre. Si está gris, no tiene foto. Tocalo.

Se abre con las dos formas, una arriba de la otra.
Subir la tuya es la de arriba: elegís un archivo de la computadora o una foto del teléfono. Acepta JPG, PNG, GIF y WebP, hasta 10 MB. El sistema arma solo las versiones chicas que usan el mostrador y la carta, así que no hace falta que la achiques antes.
Tres cosas que hacen que una foto de mostrador se vea bien:
- Cuadrada o casi. Se muestra recortada al centro: lo que quede en los bordes se pierde.
- El producto solo, de frente. Se ve chiquita en la lista del mostrador; una horma entera arriba de la balanza se distingue, la heladera completa no.
- Con luz. La del mostrador suele alcanzar; el flash directo sobre el film del fiambre, no.
Sacale la foto a tu producto, sobre todo si lo que vendés es de la zona. La foto del salame que tenés colgado vende distinto que una foto de catálogo.
O buscarla, sin sacar ninguna

Abajo del mismo cuadro está el buscador de fotos gratuitas. Viene con el nombre del producto puesto; tocás Buscar y elegís una de la grilla. Con eso queda cargada, sin subir nada.
Sirve para salir del paso con lo genérico. Pero ojo con lo que se pesa: si buscás "queso" te van a aparecer quesos que no son el que vendés, y el cliente que pide por la carta espera lo que vio. Para el fiambre, el queso y el pan conviene la foto propia.
Cambiar la que ya está

Es el mismo camino: tocás la miniatura y elegís otra. La nueva reemplaza a la anterior, no hay que borrar nada antes.

También la ves cuando abrís el producto para editarlo, arriba a la derecha de la ficha, con un buscador chico al lado.
Los productos que cargaste con el lector ya vienen con foto. Cuando escaneás un código y el producto aparece solo, esa foto viene del padrón —la misma que ven todos los comercios que lo venden—. Podés reemplazarla por la tuya cuando quieras: a los demás no les cambia nada.
Sacarle la foto

Si abrís el selector de un producto que ya tiene foto, arriba aparece la que tiene puesta con un Quitar foto al lado. Sirve para dejarlo sin foto, sin poner otra: el producto se sigue vendiendo igual y en la carta se muestra sin imagen. Pregunta antes, porque la foto se borra.
En la ficha del producto hacés lo mismo con la ✕ de la esquina de la foto: la sacás y guardás.
Completar todo el catálogo de una

Si arrancaste con muchos productos sin foto, en el menú de opciones del catálogo está Autocompletar imágenes: busca una para cada uno usando su nombre.
⚠️ Mirá la casilla marcada. Sin tildar, solo completa los que están vacíos y no toca nada de lo que ya cargaste. Tildada, reemplaza también las que ya tenías, incluidas las que sacaste vos en el mostrador. Es el único paso de esta guía que no se deshace.
Después queda revisar, y en un almacén conviene empezar por lo que se pesa: son los que más chance tienen de haber quedado con una foto que no es.